Franco Pinceti (@PincetiFranco)
Chelsea venció 1-0 al Manchester City con gol de Kai Havertz en el Estadio do Dragão de Portugal y se consagró campeón de la Champions League por segunda vez en su historia. Los “Blues” fueron fieles al estilo de su entrenador, Thomas Tuchel, y se impusieron a los “Citizens” en lo que era la primera final de Copa de Campeones para el equipo de Manchester; se le volvió a negar la “Orejona” a Pep Guardiola, que no logra ganarla desde la edición 2010/11, en la que se coronó por segunda vez con el Barcelona.
1- La impronta de Tuchel: Chelsea jugó como suelen hacerlo los equipos del técnico alemán Thomas Tuchel; se plantó con una línea de 5 defensores, dos volantes centrales y tres delanteros. Armó un bloque defensivo que prácticamente no tuvo grietas en los 90 minutos de partido, le cedió la pelota al City, se replegó, permitió que los centrales rivales muevan la pelota pero sin dejarles opciones de pase, esperó el error de los “Citizens” y aprovechó la velocidad del tridente de ataque, Havertz-Werner-Mount, para salir rápido de contra y así lastimar a su rival.
2- Dos estilos diferentes: Chelsea apostó mucho a los pelotazos a la espalda de la línea de cuatro defensores del Manchester City, una vez que recuperaba la pelota buscaba rápidamente a sus delanteros. Los de Guardiola, por su parte, también fueron fieles al estilo de su entrenador, con la pelota en el piso intentaron romper el bloque defensivo que le proponía el Chelsea, apostaron a la velocidad de Raheem Sterling y a la inteligencia de Kevin De Bruyne pero, la firmeza defensiva de los “Blues” fue más que los intentos de los “Citizens”.
3- El despliegue de Kanté: El volante francés, NGolo Kanté, fue una de las figuras del Chelsea a lo largo de toda la Champions y hoy no fue la excepción; haciendo una gran dupla con Jorginho, el más posicional en ese doble 5, Kanté aprovechó su velocidad, despliegue y recuperación para ser de lo mejor del equipo de Tuchel, se movió por toda la cancha, recuperó, se sumó a la creación y fue muy importante no solo hoy sino a lo largo de toda la competencia.
4- La firmeza dentro del área: Chelsea no solo estuvo firme en ese bloque que armó entre su área y el mediocampo, sin dejar espacios para que el City pueda entrar con la pelota dominada, sino que además, las veces que los de Guardiola lograron llegar hasta el área rival, se encontraron con César Azpilicueta, Thiago Silva (después Andreas Christensen) y Antonio Rüdiger, que estuvieron muy sólidos, con barridas y recuperaciones, sacaron todo lo que el City metió dentro del área de los “Blues”. Tal es así que a los 26 minutos del primer tiempo, en una de las primeras, y de las más claras, llegadas del City, el central alemán, Rüdiger, se jugó la vida y salvó con su pierna derecha el arco defendido por Edouard Mendy de una remate de Phil Foden que era la apertura del marcador en favor de los de Guardiola.
5- Lo ganó tácticamente: Tuchel planteó un encuentro inteligente, conociendo a su rival no le permitió tener los espacios que necesitaba para lastimarlo y le jugó un partido incómodo. Guardiola, por su parte, apostó a un 11 más ofensivo de lo que venía utilizando, con Bernardo Silva, Sterling, Foden, De Bruyne, Ilkay Gundogan y Riyad Mahrez desde el arranque y sin ese 5 más posicional, Fernandinho o Rodri, que venía usando desde el arranque. Al ver que no era el mejor planteo, el técnico español decidió poner a Fernandinho para intentar volver a lo que venía utilizando pero, tampoco así pudo romper el bloque defensivo del Chelsea.
Foto destacada: @ChelseaFC